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Sobre mí

Soy Patricia Benedito

Coach, Mentora y también Persona Altamente Sensible.

Patricia Benedito sonriendo con los brazos cruzados, en un espacio luminoso con biblioteca

Acompaño principalmente a Personas Altamente Sensibles que sienten que su sensibilidad muchas veces las sobrecarga, las lleva a exigirse demasiado, adaptarse constantemente o vivir mucho más pequeñas de lo que realmente son.

Algunas llegan agotadas, ansiosas o con síntomas físicos. Otras trabajan, emprenden, sostienen a todo el mundo y desde afuera parecen estar perfectamente bien… pero por dentro viven pensando demasiado, midiendo lo que dicen, reprimiendo lo que sienten o intentando no incomodar.

Las acompaño a entenderse profundamente, aprender a regularse y vivir su sensibilidad con más libertad, sin tener que esconderla, controlarla ni sufrir por ella.

Pero no llegué a este trabajo porque un día decidí que quería ser coach.

Llegué porque durante muchos años necesité encontrar respuestas para mí.

Durante mucho tiempo pensé que algo andaba mal conmigo

Desde muy chica sentía todo con muchísima intensidad.

  • Las emociones.
  • Los ambientes.
  • Las palabras.
  • Lo que pasaba alrededor.
  • Lo que los demás sentían aunque no lo dijeran.

También aprendí muy temprano a esconder muchas cosas.

  • A sonreír para no preocupar.
  • A adaptarme.
  • A seguir funcionando aunque por dentro estuviera pasando otra cosa.

Y mi cuerpo también empezó a hablar muy temprano.

Conviví durante años con dolor, agotamiento, ansiedad, ataques de pánico, insomnio y períodos emocionalmente muy difíciles.

A los 21 años mi cuerpo llegó a un punto en el que prácticamente se detuvo. Estuve más de dos meses casi sin poder moverme por el dolor y la rigidez.

Después vinieron años de médicos, estudios y preguntas sin respuesta.

Hasta que en 2008 finalmente llegó un diagnóstico:

Fibromialgia.

Por un lado fue un alivio ponerle un nombre.

Por otro, escuchar que tendría que aprender a vivir con aquello para siempre fue durísimo.

Yo tenía 28 años.

Y no podía imaginarme viviendo toda mi vida de esa manera.

Patricia Benedito años atrás, sentada en una escalinata antigua, con la mano en la frente y la mirada baja

Lo que empezó como una búsqueda para dejar de sufrir terminó cambiando mi vida

En 2010 empecé mi primera formación en PNL, a la que llegué a través de mi trabajo en Gestión Humana.

Un año después, en 2011, empecé también mi formación universitaria en Relaciones Laborales, de la que me gradué en 2013.

En ese momento eran dos caminos que parecían distintos, pero con el tiempo terminaron complementándose muchísimo en mi forma de comprender a las personas, los vínculos, las emociones y los procesos de cambio.

Y algo empezó a hacer clic.

Por primera vez empecé a comprender un poco mejor cómo funcionaba la mente, cómo influían nuestros pensamientos, nuestras emociones y nuestra historia en la manera en que vivimos.

Y pensé:

“Tiene que haber algo que yo pueda hacer.”

Ahí comenzó una búsqueda que duró años.

Me formé en PNL, coaching, inteligencia emocional, regulación emocional, hipnosis, meditación y distintas herramientas de transformación personal.

No estaba buscando convertirme en experta en desarrollo personal.

Estaba buscando dejar de sufrir.

  • Probaba.
  • Estudiaba.
  • Observaba.
  • Aplicaba.
  • Descartaba lo que no me servía.
  • Profundizaba en lo que sí.

Y, muy lentamente, las cosas empezaron a cambiar.

  • Mi manera de pensar cambió.
  • Mi forma de relacionarme conmigo cambió.
  • Mi mundo emocional empezó a cambiar.
  • Y también cambió mi cuerpo.

Después de 18 años con fibromialgia, me curé.

No ocurrió de un día para el otro.

No hubo una técnica mágica. Fue un largo y duro proceso.

Y tampoco creo que mi experiencia pueda utilizarse para prometerle a otra persona que va a vivir exactamente lo mismo.

Esta es mi historia.

Después de nueve años de un proceso personal profundo, a mediados de 2019 dejé de tener los síntomas con los que había convivido durante tantos años.

Desde entonces vivo sin aquel dolor constante, sin la fatiga crónica y sin esa sensación de estar atrapada dentro de un cuerpo que no respondía.

Pero para mí lo más importante no fue solamente dejar de sentir dolor.

Fue descubrir que había pasado una enorme parte de mi vida tratando de funcionar sin entenderme.

Y eso cambió para siempre la manera en que hoy acompaño a otras personas.

Porque hoy no miro solamente el síntoma

Cuando alguien llega y me dice:

  • “no puedo apagar la cabeza”,
  • “me tomo todo demasiado a pecho”,
  • “me cuesta muchísimo poner límites”,
  • “sé lo que tendría que hacer, pero no consigo hacerlo”,
  • “me quedo pensando durante horas en una conversación”,
  • “me adapto a todo el mundo y después termino agotada”,

no pienso que haya algo malo en esa persona.

Busco entender qué está pasando debajo.

  • Qué está sosteniendo.
  • Qué aprendió a hacer para sentirse segura.
  • Qué patrones repite.
  • Qué la sobrecarga.
  • Qué hace cuando siente miedo, culpa o rechazo.

Y, sobre todo, qué necesita aprender para empezar a responder de otra manera.

Porque conocerte cambia muchísimo lo que podés hacer con lo que te pasa.

Por eso hay una frase que repito desde hace años:

Conocerte es empoderarte.

También soy PAS

Soy Persona Altamente Sensible y también soy mamá de un niño altamente sensible.

Ha sido maravilloso poder guiar su crecimiento con el conocimiento que tengo hoy. Sin dudas que de haber sido mamá cuando no sabía nada de esto, hubiera sido muy diferente.

Ayudarlo a explorar su sensibilidad, enseñarle a gestionar sus emociones, programarle las creencias que yo hubiera querido tener de chica, sé que lo ayudarán a ser un adulto PAS empoderado y seguro de sí mismo.

Vivo feliz y orgullosa de ser PAS, de sentir esa conexión con la naturaleza, las personas y los animales.

Amo mi forma de percibir y sentir. Sé lo maravilloso que puede ser percibir matices que otros no ven, sentir profundamente, conectar ideas, intuir, crear y emocionarte con cosas que para otras personas pasan desapercibidas.

Y también sé lo agotador que puede resultar cuando no entendés cómo funciona todo eso.

  • Por eso no quiero enseñarte a sentir menos.
  • Tampoco quiero convertirte en alguien más dura, más fría o menos emocional.

Quiero que puedas conservar todo lo valioso de tu sensibilidad sin que todo lo que sentís termine gobernando tu vida.

Hoy acompaño a otras personas a hacer ese camino

Desde 2018 acompaño procesos individuales y grupales.

Mi forma de trabajar integra lo mental, lo emocional y lo espiritual, con el cuerpo y el sistema nervioso como eje transversal.

Trabajamos para que puedas empezar a notar cambios muy concretos en tu vida.

  • Que puedas decir que no sin preparar cinco explicaciones.
  • Que un mensaje no te deje pensando toda la tarde qué quiso decir la otra persona.
  • Que puedas reconocer que estás saturada antes de explotar.
  • Que no tengas que cambiar tu forma de hablar dependiendo de quién tenés enfrente.
  • Que puedas mostrar una idea, un proyecto o una parte de vos sin pasar después horas preguntándote si fuiste “demasiado”.

Que tu sensibilidad deje de ser algo que tenés que esconder para convertirla en algo que sabés sostener.

Y acompañarte no significa darte siempre la razón

Para mí acompañar con amor no es decirte que todo lo que hacés está bien.

A veces significa ayudarte a ver algo que sola no estás viendo.

  • Diferenciar una percepción de una interpretación.
  • Detectar una historia que llevás años repitiendo.
  • Reconocer cuándo estás poniendo al otro por delante tuyo por miedo al rechazo.
  • O descubrir que eso que llamabas “mi forma de ser” quizás fue una forma de protegerte durante muchos años.

No quiero que dependas de mí para estar bien.

Quiero que aprendas a conocerte tanto que cada vez puedas sostenerte mejor vos.

Hoy mi sensibilidad no ocupa el mismo lugar que ocupaba antes

Durante muchos años la viví como algo que me complicaba la vida.

Hoy la vivo como una de mis mayores fortalezas.

No porque haya dejado de sentir intensamente.

Sigo siendo profundamente sensible.

Pero ahora sé mucho mejor qué hacer con todo eso que siento y percibo.

Y hoy me siento orgullosa de ser PAS.

Y eso es lo que quiero mostrarte también:

Patricia Benedito sonriendo en la mesa de un café, con un café y un cuaderno

no necesitás convertirte en una persona menos sensible para vivir con más tranquilidad, expresarte con más libertad y ocupar más espacio en tu propia vida.

Algunas cosas sobre mí

  • Máster en PNL
  • Coach
  • Interventora Estratégica, formada en la metodología de Tony Robbins y Cloe Madanes
  • Mentora Emocional

Formación continua durante más de 14 años en mente, emociones, comportamiento y desarrollo personal. También formada en varias terapias holísticas y espirituales.

He acompañado a personas en procesos individuales, mentorías grupales, cursos y espacios de formación desde 2018.

Pero si tuviera que resumir todo lo que aprendí en estos años en una sola idea, sería esta:

entenderte puede cambiar la manera en que vivís lo que te pasa.

Y cuando además aprendés qué hacer con eso que descubrís, empiezan a cambiar muchas cosas afuera también.

Si sentís que llegó el momento de trabajar en esto

No importa si recién descubriste que sos PAS o si llevás años sabiendo que lo sos.

Tampoco necesitás tener todo claro para empezar.

Podés conocer las distintas formas en las que trabajo y elegir qué tipo de acompañamiento tiene más sentido para vos en este momento.

Y si todavía estás explorando tu sensibilidad:

¿Sos PAS? Empezá por acá →